lunes, octubre 23

El aula equivocada

La primera vez que cursé una materia en Puan no fue de la carrera de Letras sino de Edición. Me confundí de aula porque vivo en el universo Laurita, y me pasé como 20 minutos preguntándome por qué hablaban tanto del mercado editorial en lo que se suponía tenía que ser Gramática. Era un aula grande, llena hasta el máximo de su capacidad, y al preguntarle a un tipo qué materia era esa y darme cuenta de que estaba en cualquier lado, me levanté con la cara encendida y pedí permiso como diez veces hasta llegar a la puerta.
Todo el tiempo me confundo las aulas, no sé por qué. Me anoto el número que veo en la cartelera, chequeo dos veces y sin embargo entro a cualquier parte, me siento con seguridad en cualquier clase, me paró al rato y me voy ante la mirada atónita de la gente. A veces aclaro que me equivoqué, a veces no. Depende del apuro, de la cantidad de personas, del grado de mi odio; esas cosas. 

Hasta hace unos días, tenía minutos de cursada en las carreras de Filosofía, Artes, Edición y materias de Letras de otras orientaciones.
El martes tenía que rendir un recuperatorio de una materia porque no me habia presentado en la fecha indicada. Entré cargada de papeles e incertezas y me senté adelante del escritorio docente, como para sacarme el brete de encima lo más rápido posible. Llegó una vieja desconocida -la materia tiene tantos docentes que ni me alarmé-, y llamó a todos los que tenían que rendir el recuperatorio a sentarse ahi donde estaba yo. Levemente feliz y bien predispuesta, crucé las manitos a la espera del parcial. La entrega se retrasó por asuntos relativos a organización y charla entre docentes, al punto que cuando recibí el papelito había pasado ya media hora. Cuando lo leí pensé que me había dado un acv. No entendía qué se me estaba preguntando ni tenía herramientas para escribir más que mi nombre completo. Me quedé quietita un minuto y me levanté a decirle algo a la mina que había entregado los parciales. Le pregunté qué materia era. Me miró. Yo la miré. Nos miramos. Paradas ambas en un aula con doscientas personas. No recuerdo el nombre exacto de la materia más que nada por la vergüenza. Era una materia de Antropología Social. Con un respingo le dije que me había equivocado, le puse el papelito en la mano, y huí desesperada a donde realmente tenía lugar el recuperatorio de mi materia. Llegué cuarenta minutos tarde y le expliqué a la docente de turno lo que me había pasado. Segunda vez en el mismo día que me miraron con esa cara de "nena, sos muy boluda". Lo importante es que tengo otra carrera más en el historial. Suck it, puanners

6 comentarios:

  1. Puedo entender esas distracciones. Es algo que podría haberme pasado a mí, alguna vez.
    Saludos.

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  2. ¡Brindo a tu despiste!
    Me ha ocurrido cuando hacía Diseño Gráfico... vio como es City University, un quilombo de aulas dispuestas en panoptismo disimulado.
    Y ahí estaba, el boludo en su primer día de clases del año, dibujando alguna pavada que nada tenía que ver con cómo armar mejores objetos industriales, ni con su clase de tipografía que en un aula de la otra punta ya definía los grupos de trabajo entre alumnos que seguramente se habían acercado por tener la misma "onda".

    Ahora, lo suyo, en un recuperatorio, merece todos mis aplausos

    y Beso!

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    1. Ciudad Universo es desagradable pero maravillosa. El pabellón de ciencias está lleno de personas amables y con alto consumo de marihuana. Fadu me repele un poco. Pero es porque no entiendo cómo la facultad de arquitectura y diseño es tan fea, es un mindfuck tan grande que me perturba.
      Besos van!

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  3. Suerte que estudiás Letras y no Sociales. Si no, capaz que un día, en vez de confundirte de aula, te confundías de cuadra, y de pronto te empezaba a llamar la atención tantos alumnos vestidos igual, o decías "todo bien con las metáforas organicistas de Durkheim, pero ¿dónde entran palabras como 'distal' o 'mesial'?".

    Una vez el que se confundió fue uno que me mandó a hacer un trámite a Ciudad, y el trámite había que hacerlo ahí mismo, en MarceloT. Imaginate mi alegría (?) mientras buscaba la parada del 42 para volver.

    Anyway, tu extravío me sacó una carcajada. (No me río de vos, me río con vos). (?).
    Anyway, peor que confundirse de aula es confundirse de carrera: preguntarse recurrentemente qué mierda estás haciendo ahí.

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    1. Eso no me habría pasado. Desde que pasé por sus claustros, no piso medicina ni ante amenaza bacteriológica.
      Reíte de mí! Es más sano que reirse conmigo, me divierte cada inmoralidad.

      Lo importante no es la meta, sino el camino. Ahora baleemonos todos las rótulas.

      Besos van, guacho

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'Casa-quinta' es una palabra compuesta por una casa y un jardín.