jueves, marzo 23

reflexiones de primera necesidad.

El 30 de agosto (lo sé por una nota del celular) se cayeron tres azulejos del baño de casa. Dos se cayeron de noche, muy tarde, y me desperté pensando que estaban intentado entrar personas. Desde ese día, no hay domingo a las siete de la tarde en que no piense que esa semana es el momento perfecto para arreglar esa pared entera tomada por la humedad. 
No es tan difícil que las cosas se nos pasen mucho tiempo. Todo lo que implica trámite y displacer vive en un universo simultáneo: es esencial pero tampoco importa tanto, es urgente pero a la vez puede esperar.
Cada vez que mi vieja me pregunta si renové la ciudadanía española me lleno de vergüenza. Empezó a recordármelo a razón de una vez por bimestre desde que cumplí 18. Con el tiempo espació la pregunta porque en definitiva siempre supo y sabrá la respuesta que va a recibir. Acá me encuentro, pensando dónde quedará el consulado de España casi 8 años después. No se puede hacer más lento.

La abuela me contó que fue a 6 colegios diferentes entre primario y secundario. 3 en Córdoba, 3 en Buenos Aires. Iban y venían. De Capital a Laboulaye, de Laboulaye a Capital. Mientras me contaba, sólo podía pensar en cómo carajo hizo mi bisabuela, que tuvo que criar a 3 pibes sola y que era una tana que no había tenido acceso a educación formal, para hacer todos esos trámites. Lo escribo y me doy vergüenza. Pero en serio, en eso pensé.

Ayer a la tardecita, mientras nos tomábamos unas birras en el parque con una amiga, pensé en cómo hacemos las cosas. En la baja preocupación por hacer las cosas bien. No hacer todo, sino simplemente hacer bien lo que hace bien. Sin tanto miedo a la mediocridad. O más que nada a la calma. Menospreciamos tanto a la calma. 
Me odio tanto cuando entro en territorio del principado de Bernardo Stamateas. La diferencia es que para él es más fácil decir estas cosas porque es millonario.

Comunicarme con un extranjero sin poder dialogar en un idioma que ambos conozcamos es fabuloso, sobre todo al principio. Remite a una intuición que para cada parte implica algo totalmente diferente. Entenderse es tangencial. Habla más de conectarse con algo, no sé qué garcha será.

Cuando daba clases de español a brasileños, cada tanto caía alguno duro como una roca para el aprendizaje de idiomas. Terminaban respondiendo en portugués pero bañados en transpiración pensando que estaban hablando en español con mucha dificultad. ¿No es acaso impresionante?

Me anoté en materias para las cuales hay que leer tanto que se me caerán lo'ojo'. Creo que haré un tamiz extremadamente caprichoso y subjetivo de relevancia y haré lo que se me cante. El academicismo debe morir; daré lo mejor de mí en este lucha. También me anoté en un seminario que te obliga a ver algunas series específicas. Eso está muy bien. Nunca vi Six Feet Under. Hace unos días vi la película Nocturnal Animals, que es mala. 


3 comentarios:

  1. Fuerza o academicidio... Éxitos este caso cuatrimestre

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  2. El academicismo debe morir. A no ser que te den de tarea Six Feet Under, entonces vale todo la pena para siempre.

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  3. acá todo se pasa mucho tiempo. por ejemplo, cada vez que me agacho a enchufar la compu, veo, bajo la silla que está junto al tomacorriente, algo que parece una manga de un pulóver y un folio de esos transparentes. eso, así, desde antes de las fiestas. y siguen ahí.

    una vez se cayeron dos azulejos de la cocina. esperando el resultado de un final en mis tiempos universitarios, noté que en el pasillo donde aguardábamos había unos azulejos iguales, amarillos, de 15x15, semidespegados, sostenidos por cinta de embalar transparente.
    está de más decir dónde están desde ese momento. (el otro día lo recordaba y trataba de hacer un post sobre eso, muchos muchos años después, y afloró un montón de la mala onda asfixiante y expulsora que era ese lugar).

    qué mierda la universidad (para mí).
    que lindo, anyway, debe de ser lograr algo. terminar. subir una foto al face compartiendo con tus compañeros la última cena de estudiantes. ponele.
    terminar, mirarse y decir "fuck. lo hicimos".
    volver a tu casa, bañarte, acostarte y decir "fuuuuuuuuuuck. lo hice".

    comunicarse, percibir o quizá intuir la comunicación, es fabuloso. en un momento, inesperado, poco propicio tal vez, dos manos se encuentran un instante, y, si bien es muy probable que ese gesto signifique cosas distintas para cada uno de los involucrados, cuando una conexión traspasa la carcasa abollada de la sociabilidad (?), algo esencial se impone y somos personas un rato, el rato en que sucede y todo el tiempo en que lo recordamos.

    cuídese lojojo. yo ya no puedo leer como hace dos meses...

    (muchas) palabras van, ja


    PD: http://www.cgeonline.com.ar/2/inicio.html

    PD II: Gracias. Y disculpe las molestias ocasionadas. :)

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'Casa-quinta' es una palabra compuesta por una casa y un jardín.