lunes, julio 11

Cuál decimos que es nuestra historia?

"El pasado viene a nosotros como una estructura en ruinas." dijo un profesor en una clase en la que me estaba quedando dormida. Anoté eso en el cuaderno; la piba que estaba al lado mío vio la frase en el medio del blanco de la página y tiró una mirada corte "qué rancia sos". La miré fijo onda "plantate, guacha". No me miró más. Te voy a ver transpirar en el final, chicken. 

Me acordé del día en el que entré desesperada a la inmobiliaria que alquilaba mi actual departamento, a última hora, ya de noche. Ya lo había visto y tenía tres lucas en la cartera para señarlo y tenía miedo, antes de entrar de que me afanaran la cartera, y al momento de sentarme en la silla acolchadita de que ya lo hubieran reservado. Me atendió Mirta, una señora en la sesentena, mujer del dueño de la inmobiliaria, con una permanente ceniza increíble en la capocha. Me tranquilizó con una sonrisa, pagué y me especificó los ya sabidos malditos documentos a presentar. 

A la semana volví con todo. Mirta estaba re tranca tomando un té re Mirta, con el saquito adentro de la taza. Odio a la gente que toma el té sin sacar el saquito. Eso es ranciedad, chicken. Pero a Mirta no la odio. Todavía no había llegado no me acuerdo quién y me quedé charlando con ella. Me preguntó qué hacía. Resumi por la salud mental de ambas: trabajaba y estudiaba Letras. Se le iluminó la cara. De un cajón sacó un libro. Mirta escribía. Y no sólo escribía, había publicado una novela policial. Estaba maravillada. Grande, Mirta. No nos olvidemos que yo estaba en la lona mal, no tuve mucho tiempo para estar gratamente sorprendida. La rutina me absorbió. No volví a pensar en su policial. Hoy fui a pagar, último día en el que no te cobran intereses: la inmobiliaria era una rave sin onda. Una hora y media después de estar sentada en un sillón, me llama Mirta. Y me acordé. Fue una bala al depósito residual de recuerdos. Me derivó con otra mina que me cobró y me quedé pensando. Llegué hace un rato. Me acabo de comprar su novela por Mercadolibre. Dos años después. Si esto no es justicia poética del delay, realmente no sé qué lo es.

Lo más hermoso, pensaba mientras le daba el ok a la transacción online, es que no importa si su novela es mala. Me estoy haciendo amiga de nuevo del mundo.

2 comentarios:

  1. No se quién decía que "la cultura (o la sociedad, o como quiera llamarse) es un palacio de ensueños construido sobre las ruinas de la realidad", para que venga justo Artaud a retrucar encima con "Mucho más que por su ejército, su administración, sus instituciones o su policía, la sociedad se sostiene mediante hechizos". Los impávidos de siempre prefieren sistematizar esa magia en formulas(las famas), mientras muchos deciden simplemente esperar un milagro (las esperanzas). Luego están los que hacen magia con los sucesos y deciden retrucarle a la existencia con un policial de quien les alquila el departamento(de más decir quién entra acá).
    Se te extraña por el Cementerio!
    Abrazos van, amiga del mundo

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    1. Ay, Manú, me debo una inspección profunda - y una respuesta, no me olvido- Quedese tranquilo que cuando vuelva seré millones (de palabras)

      Un beso le va ahí, cultural, social y societario :)

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'Casa-quinta' es una palabra compuesta por una casa y un jardín.