martes, noviembre 24

Los peores infiernos son los de temperaturas tibias

Si cuando creés que agosto pasó hace años
se te bajan las medias viejas después de que te las subís
mientras preguntas importantes se caen de tu corazón,
tranquilo, sólo podés mejorar.
Los peores infiernos son los de temperaturas tibias.









martes, noviembre 17

Cuando son gratas las sorpresas

A lo largo de las últimas semanas estuve trabajando con varios grupos el lenguaje poético. No sé por qué, no está en el programa y no sé si es lo mejor siempre, pero los profesores también necesitamos cosas, y me encapriché y quise hacer un taller experimental que por suerte salió bien.

En realidad todo empezó por un error. Una noche entre semana salí, me pasé sutilmente de copas y al día siguiente me quedé estrepitosamente dormida, enfrentándome a la perspectiva de dar una clase de cuatro horas sin haberla preparado y con muchas menos neuronas que el día anterior. Como los adictos al azúcar que tiran golosinas en el chango del supermercado, fui corriendo con una bolsa a la biblioteca y me llevé diez libros de poesía. Diez libros hermosos que quiero mucho, todos con encuadernaciones brillantes, eróticos infinito punto rojo. Llegué, les di uno a cada uno, les pedí que eligieran el que menos les gustara, y que identificaran el porqué. Y me fui a buscar un vaso de agua. Todo lo que sucedió después estuvo bien. A partir de ahí pauté diferentes actividades, incluso tradujimos un poema de Paulo Leminski al español rioplatense. Se le cagarían de risa los bigotes al escuchar su poema con voseo.

Lo importante es que comienzo a entender que ninguna actividad o propuesta de trabajo, por más interesante que sea, por más que me entusiasme a mí, es para todos. Parece una boludés, pero desoír esto puede ser la causa directa de frustraciones terribles.

A algunos les pedí que intentaran escribir un poema. La verdad es que no albergaba esperanzas de nada, a veces tiro consignas al voleo que son bastante estúpidas, no le digan a nadie.
Cuestao, la semana pasada me llegó esto. Primer poema que escribe en su vida. Va de tú porque a un brasilero sacarle el tú es como sacarle los porotos.

¡Oh! Maravillosa y linda Luna
que ilumina e invade el alma
naciendo despacio, efecto que trae calma
emerge hecho el Sol sobre la laguna.

Se levanta en un cielo oscuro,
tímida, colorada, blanca.
A toda la gente le encanta
penetra los ojos, los convierte en puros.

Para los enamorados, una inspiración.
Compañía fiel a los solitarios
Desnúdate, Luna, no necesitas vestuarios.
Sé que buscas solamente emoción.

Brilla, brilla, hermosa Luna
sé la luz de mi corazón
ten prisa, te suplico,
se acaba el tiempo de nuestra relación.

Ya es hora, no se va,
al día no me quiero enfrentar.
Llévame contigo, querida Luna
que si no en la oscuridad me voy a quedar.

domingo, noviembre 15

Ya es hoy

Decir que este año me cogió
cuando todos los años me cogen
entraña un efecto residual
de tristeza que no acepto.

Sería casi como decir
que en este tiempo
que pasó envejecí.

Salvo el viento,
ya nada de la naturaleza
me produce odio.
No obstante tengo
todas las plantas
de la ventana muertas.

Una amiga vino ayer a visitarme
y viendo la ventana
me preguntó si estaba bien.
Me ayudó a sacar las macetas
y pensamos juntas qué podría poner
mientras nos pintábamos las uñas.

Hablamos de bombas, de gatos,
de objetos kitch y de lugares a los cuales
no nos interesaría viajar.

Después fuimos a tomar mate
a las gradas de la pista de skate.
Es esclarecedor ver gente caer,
hacerse mierda y levantarse con alegría.
Me hace pensar que mientras el motivo sea válido
caerse no es un gran problema.

Hoy desde que me levanté
reflexioné como
un estudiante de humanidades
en un examen
pero mi corazón
es un jardín
y así
es como van a ser las cosas.

viernes, noviembre 6

A veces tengo pudor
de bibliotecaria
y a veces quiero
vivir en tetas.
La vida se me va
en contradicciones pelotudas.