viernes, octubre 16

El día que maté a una lagartija

Intentaba enviar un archivo del trabajo y se me tildó la computadora. Lo estaba mandando más tarde de lo que había acordado y tecleaba como una telegrafista de guerra. No era así como yo pensaba que iba a vivir mis 24 años, con un futuro promisorio pero lejano y frío, e intentando enviar tarde un archivo de trabajo por el cual cobraría unas monedas con la computadora congelada. Yo apretaba teclas desesperada y la computadora repetía luego de cerrar, reiniciar y volver a abrir la misma leyenda de máquina que nunca experimentó la felicidad: "No responde".
Sentí una ira desmedida por mi vida. Rompí el termo de vidrio de un golpe y un plato que estaba ahí hacía tres días. Me agarré la cabeza y grité haciendo eco como un animal sufriendo en el claro de un bosque, como se le grita a un pendejo que esta cruzando las vías del tren cuando se escucha la chicharra, como una madre a la que le matan un hijo, como le gritarías a tu pareja si te enteraras que tiene una familia paralela. Grité por frustrada, grité y creo que no me hizo bien.
Respire hondo, bajé la cabeza y vi aparecer por abajo de la puerta de entrada a una lagartija muy pequeña -una lagartijita- y cuando quise empujarla con la escoba hacia la salida sin lastimarla se movió a la velocidad de la luz y eso me hizo renacer la furia y la maté. Lo que sentí es inenarrable. Maté a un bichito estéticamente agradable cuya única culpa fue ser veloz. Fui testigo de la basura que sobrevivió a mi purga emocional. Maté a la lagartija porque un sol gravemente amarillo teñía todo de miseria. Lloré furiosamente como alguien que se apoya en un árbol a llorar. Como  llorarían si pudieran los trenes cuando hacen el viaje inaugural. Como una madre que pensó que le habían matado a un hijo. Como llorarías si fueras la familia paralela de tu pareja. Lloré de frustrada y ahí dejé de llorar porque mucho llanto es vicio. Entonces miré a la lagartija hecha pija

y pensé en vos.

6 comentarios:

  1. que hermosas maquinas de cocer somos, zurcimos para adelante, zurcimos para atras y nos vamos llenando de enredos.
    Calma, hacete una plegaria en los huesos y respira hondo hasta encontrar por donde se está acumulando aire, luego llena el huequito. Esa es una posible solución

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    1. Me hago la plegaria en los huesos, Manú. Sobre todo desde anoche.

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  2. Es cierto, mucha gente piensa en mí cuando tiene problemas con la compu. Pero no a todos se les aparecen lagartijitas...
    A unos, una vez, les aparecieron cucarachitas de adentro de la PC, y entonces comprendieron por qué funcionaba mal. Y así surgió la acepción informática de "bug".

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    1. Eres inteligente, Bill Gates. Ahora vuelve a The United States y sigue juntando billones que luego donarás porque, a diferencia de mí, eres altruista y buena persona.

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  3. Oh, sí, soy un filántropo que dona sus millones a la investigacion para mejorar la calidad de vida. Oh, sí.

    Amaría un poem con tu estilo reflejando el momento en que finalmente el F5 dio una respuesta distinta y en la pantalla apareció que Macri estaba primero... jaja

    Así como Viggo publicó una antología de nueva poesía argentina, yo, tan filántropo, podría publicar otra, jajaja

    Besos van

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    1. JA! Yo vi eso, Bill. De todas maneras. De todas maneras. No sé. Doná acá, viejo. Hacé algo por el tercer mundo emocional

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'Casa-quinta' es una palabra compuesta por una casa y un jardín.