viernes, julio 17

Un océano pequeño

Ya me levanté y el sol entra
bien forro
en el cuarto que todavía
tiene olor a humanos
y a argumentaciones convincentes.

Yo solo quería regentear
esa librería independiente
que estaba en la esquina de tu casa
para que vinieras a comprar libros
y recomendarte
las novedades del mes.

Ayer encontré la hoja
en la que copié la frase de Alós
"dónde están los desagües
obturados por tu barba"
con tinta azul.
Me emociona eso que dejan
las cosas escritas
fácil, bien y con justicia.

El día que escribí eso
me hice un piercing
en la galería Bond Street;
el tatuador me perforó la oreja
con una expresión tan rara
que me abstraje,
y solo cuando me dijo
son cuarenta pesos
me di cuenta de que otra situación
me había atravesado
estando distraída.

Si el universo discursivo del alma
no puede llenarse con palabras,
cómo será llenarlo con otras cosas.
Sólo eso.
Todo esto.
El sol entra
bien forro
en un cuarto tibio
que hasta hace un rato
además de tibio estaba en penumbras.
Después de que me pasaste
y desde entonces,
pasaron muchas cosas.

4 comentarios:

  1. El sol entra bien forro, me encantó ese verso.
    Y como sigue, también.

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  2. "Después de que me pasaste
    y desde entonces,
    pasaron muchas cosas".
    Uno empiza a notar que cuando pasa algo, todo pasa. Pasa el sol como un forro a la mañana, pero lo que antes era anónimo, cada ácaro y cada vientito, con el paso justo, de repente empieza a interpelarte y ahí, cuando lo que hasta entonces era la mudez del afuera te empieza a hacer preguntas sobre que te pasa, ahí y solo ahí, estas hasta las manos.

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    Respuestas
    1. Manú! Creo que nos entendemos. "cuando pasa algo, todo pasa" Como si hubiera una suerte de interruptor, verdad? Hasta las manoplas.
      Besos van

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'Casa-quinta' es una palabra compuesta por una casa y un jardín.