sábado, junio 20

María Kodama es una perra

No, no estoy delirando por el exceso de trabajo y estudio. Bueno, un poquito sí. Laura, bajate del escritorio y volvé a sentarte en el sillón, por favor. Ok, yo pensante, ok, me calmo. Gracias. De nad...NO ME CALMO UN CARAJO. María Kodama es una perra y vengo a hacer mi descargo.

Hace unos años un escritor novedoso y fantástico, Pablo Katchadjian, publicó un librito muy particular: El Aleph engordado. Parecido en experimentación con lo que hiciera con El Martin Fierro ordenado alfabéticamente, el escritor tomó el cuento emblemático de Borges sin cambiar un solo signo ortográfico y le intercaló producción propia e historias que se desarrollaban a partir de los fragmentos. Lo engordó. Exactamente, yo pensante, lo engordó como un chanchito, pero un chanchito estético y apreciable.
Kodama, a quién la cajeta se le aburre si termina el día y no pudo sobrelucrar con la obra del maravilloso finado de su esposo, le clavó en el 2011 una demanda por violación de la propiedad intelectual. En su momento Katchadjian fue sobreseído por obvias razones de vacío acusatorio, pero Kodama apeló y la causa llegó a la Cámara de Casación.

Me perdí un poco en lo que sucedió en el medio pero me acabo de enterar cómo sigue esta locura: el juez de Instrucción Guillermo Carvajal terminó procesándolo, decretó el embargo de 80 lucas a Katchadjian, y ahora éste se enfrenta a una pena de 1 a 6 años de cárcel.
Poco importa si toda la comunidad literaria aunó voces para denunciar este delirio propio de una vieja whiskera que llevó demasiado lejos su papel de viuda acusadora de todo lo que existe.
Tampoco importó que, como dijo Ricardo Straface (el abogado del Katchadjian y escritor a su vez), no haya habido dolo alguno ya que el autor no buscó sacar un rédito económico de esto: la tirada fue de 200 ejemplares y el costo fue de $15 cada uno.
Es también irrisorio el hecho de que el librito adjunte al final un texto de Katchadjian en el que explica qué fue lo que hizo con El Aleph de Borges.
Agua por todos lados, chicos. No puede haber tanta maldad, mi amor!!

Esta no es la primera vez que Maria Kodama se aburre, se escabia y decide demandar a alguien para cobrar unos mangos: http://www.elcultural.com/noticias/letras/Maria-Kodama-logra-retirar-El-hacedor-de-Borges-remake-de-Fernandez-Mallo/2163

La pensadora y crítica literaria Beatriz Sarlo, otro gran escritor y crítico como Cesar Aira, y el ex director del departamento de Letras y actual jefe de cátedra de Teoría y Análisis Literario de la Universidad de Buenos Aires Jorge Panesi, entre otros, fueron propuestos como testigos de la defensa. Habrá que esperar la apelación que de seguro harán y ver si el próximo juez no se distrae pensando en lo que va a cenar mientras dicta la sentencia.

La literatura es una gran intervención indirecta. Lo que hizo Katchadjian fue intervenir sin prurito, de forma explícita y respetuosa (pero esto último no es tan importante) un cuento enorme de un escritor enorme y encima aclararlo por si a alguien se le chispoteaba el moño.
No sé, matáte, vieja bicolor. Laura, por favor. Ok:

 Acá no hay guita, Kodama, no estás invitada.





pd: Pablo, si algun dia leés esto, quiero que sepas que sospecho que Mucho Trabajo me aumentó en un grado la miopía.

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