sábado, marzo 21

Sólo Porchia

Ayer me llevé sin violencia pero bajo condición de devolverlo el miércoles el hermoso Voces de Antonio Porchia de la casa de N, amigo que también me legó una valija entera de libros y apuntes de su paso por Letras. Llegué a casa con una valijita a tope y una bolsa inmensa, me senté en el piso, desplegué todo, y puse unas empanadas en el horno mientras leía arrepantigada los haikus level-up de Porchia. Algunos:

Todo es como los ríos, obra de las pendientes.

El dolor esta arriba, no abajo.
Y todos creen que el dolor está abajo.
Y todos quieren subir.

Todo juguete tiene derecho a romperse.

Islas, puentes y alas:
mis tres vidas separadas.
Mis tres muertes unidas.

Nadie puede no ir más allá.
Y más allá hay un abismo.

Yo también tuve un verano y me
quemé en su nombre.

Te deben la vida y una caja de fósforos
y quieren pagarte una caja de fósforos,
porque no quieren deberte una caja de fósforos.

Los niños que nadie lleva de la mano
son los niños que saben que son niños.

Una flor y un infinito de puñales.
Y sólo una flor mata, Está de más
un infinito de puñales.

Lo que dicen las palabras no dura.
Duran las palabras, Porque las palabras
son siempre las mismas y lo 
que dicen no es nunca lo mismo.

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'Casa-quinta' es una palabra compuesta por una casa y un jardín.