martes, marzo 31

La suavidad de la piel del hombro
es tan terrible
como una cena en silencio.
No puedo desoírme
cuando viajo callada
en un colectivo lleno
así como no puedo evitar,
al abrir la ventana de mi casa,
que entre viento con polvo
e historias de la calle
que creí dejar afuera
cuando cerré la puerta
cuando supuse que ya había llegado.

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'Casa-quinta' es una palabra compuesta por una casa y un jardín.