domingo, febrero 22

-No me queda nada-
Hacés palmas en la ventana
como los emperadores que a la distancia
aplaudían la lucha entre esclavos 
languidezco con la boca apoyada
de costado en el escritorio de roble
que pesa un buque.

-Percibo el panorama de a fotos sin flash-
La pared pelada los discos tirados 
la lámpara con la tulipa dada vuelta
sonrío con la boca todavía apoyada en la madera
me duele más lo que tengo que lo que
las rejas tus dedos entrelazados la necesidad
de que alguien se siente acá y con paciencia
me explique qué es lo que estoy sintiendo 
que me incite a pintar que me cocine
que me coja sin consultas
y que mientras tanto me vaya cantando
los colores de los autos que pasan.


-Me duele tan profundo que me atraviesa-
La sensación toma la forma 
de otro cuerpo fuera del mío 
relleno de agua quieta.

-Seguis haciendo palmas aunque no conteste-
Suenan todos los artefactos que podrían hacerlo
miro y tengo más cerca el timbre 
y la necesidad de que alguien se siente acá y con paciencia
me acribille con un rifle de asalto.

-Ya me paré ya estoy muy cerca del portero-
Ahora soy una pelota un planeta
una rota que rota sobre su eje y los días se pasan
con cada vuelta que doy con las palmas al cielo raso
y la docilidad de un conejito
repleto de amor lleno de locura.


Todo mientras tarareas una melodía que te dije que me enloquece.
Todo mientras me esperas pateando un cantero vacío
a los lados de la ventana vos afuera y yo adentro
envejeciendo como una verdura en la heladera
asustada como animal arrinconado
la mejilla contacto madera
la boca a la libertad de los mundos
hacés palmas en el ventana
y no, nada nomás.






2 comentarios:

'Casa-quinta' es una palabra compuesta por una casa y un jardín.