domingo, enero 18

Sueños de un artista

Arte, coraçao.
La voz de Luciana Jury la primera vez que la escuché no sólo no me gustó si no que me pareció molesta. Cuando escuché su versión de 'Post-crucifixión' me pasó lo mismo, pero al terminar el tema hubo como un viento que movía melodías, así que lo puse de nuevo. Y listo, eso solo bastó. Entendí su voz.
Utilicé ese viraje brusco en mi forma de escuchar para trasladarlo a otras cosas. Me pregunté medio en joda qué pasaría si me relajara un toque en cada uno de mis juicios. ¿Encontraría sonidos que me golpearan cortito y seco en los riñones?

Hoy salí a las 20:15 a tomar unos mates antes de que cerraran el parque centenario y mientras entraba vi que había una actividad en el anfiteatro. Vi luz, y bueno, todos conocemos el resto. El espectáculo en cuestión se llamaba "Sueños de un artista", es la primera vez que la compañía de Machi Umbides se presenta en Buenos Aires.
Este muchacho oriundo de Santiago del Estero creó un hermoso espectáculo acompañado de jóvenes artistas, músicos y bailarines, entre los cuales se encontraban sus hermanos, su novia, y sus papás.
Quiero hacer hincapié en esto: montaron un show de puta madre, en el que entre número y número proyectaron sobre una pantalla gigante diferentes testimonios de los artistas en escena, las dificultades que tienen día a día para poder ensayar, su amor por lo que hacen, retazos de sus historias.
Hubo de todo: bailarines contemporáneos, bailarines folclóricos, acrobacia aérea, flamenco, cantantes, músicos, números de boleadoras, malabares, solo de piano.
Sus propios padres protagonizaron un momento hermoso bailando una chacarera acompañados por piano y guitarra y por mucho, muchísimo amor. Machi se despachó con una muestra de pasión y talento sorprendentes, bailó diferentes piezas, tocó el violín, cantó y terminó el show que mutó a fiesta sobre el final cuando muchos espectadores se pusieron a bailar la chacarera en los pasillos, diciendo unas palabras tímidas y contundentes: "Gracias. Muchas gracias. Un aplauso para estos artistas, estos soñadores."
Me había puesto los anteojos porque quedé ubicada al fondo y no veía un carajo, y terminé quitandomelos varias veces para secarme los ojos. Fue un cachetazo de amor y música.

Y hablando de cachetazos de amor y música, les cuento que Gabo Ferro y Luciana Jury van a tocar en febrero en el Parador Konex presentandose con su disco super reciente El veneno de los milagros, y que pienso ir a sacarme los anteojos ahí también.

2 comentarios:

  1. Qué suerte tienen allá, por acá por lo general sólo llegan grupos de cumbia.

    Lindo disco el de Gabo con Luciana Jury, de ella es lo primero que escuché, no sé si habrá más, me debo indagar en eso.

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  2. No quiero hacerte sentir mal, Hugh, pero acabo de volver de ver a Antonio Tarragó Ros en el anfiteatro. La secuencia fue prácticamente la misma, vi un montón de gente entrando y entré, esta vez no hubo luces incitadoras. Este tipo esta hecho un pibe. Tocó un medley de "Maria va" y "Cancion para Carito" con Fernando Pisano, el chabón de 9 de julio que la rompe. Tengo estrujado el corazoncito.
    Luciana Jury si no me equivoco tiene dos discos sacados antes del veneno de los milagros, yo escuche temas de aqui y de alla. El de los dos es un disquito para abrazarse con personas. Estoy verborrágica porque acabo de tener una llamarada de chamamé.

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'Casa-quinta' es una palabra compuesta por una casa y un jardín.