martes, noviembre 11

Escrituras Objeto

Soy una guitarra eléctrica sonando a las 6 y media de la mañana.
Cuando terminé esta maravilla ("Escrituras Objeto- Antología de Literatura Experimental"), comprada casi por azar un día que me agarró la compulsión y me lleve varias cosas de la Ed. Interzona, lo primero que pensé fue que este libro debería  ser leído por mucha más gente. Ahora que lo escribo me parece un pensamiento tan hermosamente tonto y simple que me emociona. Después, claro, la vida y ayer recién lo volví a sacar de un estante y lo hojeé con el mismo entusiasmo.

La idea es sencilla como mi reflexión ulterior: compilar trabajos varios de escritores en diversos estadíos y franjas generacionales, partiendo de la base -como su nombre lo indica- de tomar la escritura no solo como un ejercicio de letras, sino como un todo: un impacto del conjunto, de los formatos poco convencionales, del escrito como un objeto visible, apreciable estéticamente, desafiante y transgresor.

Viví un gran viaje con este libro en la cartera.

Tiene un arranque furioso con Escrito con un nictógrafo de Arturo Carrera. El nictógrafo es un artefacto inventado por Lewis Carroll, una gradilla fácil de utilizar, cuya finalidad es poder escribir sin la necesidad de luz (además de fomentar la escritura creativa).

Por supuesto, como muchas antologías, tiene algunos pasajes olvidables, pero incluso estos alcanzan su objetivo. Si bien no generan el impacto logrado por los otros, ponen a jugar ciertos espacios herrumbrados de la escritura y son igual de valiosos. Pensé esto especialmente con los trabajos de Mauro Cesari y Belen Gache.

Las joyitas: Carroña última forma, el poema largo verticalizado de Leonidas Lamborghini del cual en estos días voy a transcribir un fragmento pero en el estilo tradicional para no enloquecer en el intento; Keres Kojer=Guan Tu Fak, de Alejandro Lopez, una historia divertida y burda enmarcada en una conversación de chat; Spam, de Charly.Gr, varios poemas enlazados y realizados mediante la búsqueda en google de ciertas frases introductorias, completadas con los resultados arrojados por el motor de búsqueda; y un gran hallazgo: Mucho trabajo, una novela de Pablo Katchadjian que normalmente ocuparía 250 páginas, pero en este libro ocupa 7 carillas debido al tamaño de la tipografía (2.1). Pablo se ríe de nosotros y le pone el título sin piedad, mientras que yo, para leerlo, tuve que pasar por el chino cuentapropista de la esquina para equiparme con una lupa con grandes capacidades de aumento, bancarme dolores de cabeza y tardar dos días en leer encorvada 7 carillas del orto de una historia muy buena. Es doble la tentación, no solo se quiere ganar la pulseada de poder terminar semejante empresa, sino que es imperante saber qué sucede con esta historia en la cual el protagonista sufre y atraviesa escombros como nosotros. Fantabuloso.

No quiero olvidarme de Ezequiel Alemian, quien escanea y publica varias hojas del Tratado contra el método de Paul Feyerabend subrayadas, resaltadas e intervenidas por él; y de Supr Tzara, de Luis Espinosa quien tomando como bloque de mármol el texto de Tristan Tzara: Siete Manifiestos Dada y valiendose tan solo de la tecla SUPR (Suprimir) y de la utilización de espacios, origina múltiples poemas.

Conclusión: Es claro, Laurita lo recomienda y sonríe mientras lo hace


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'Casa-quinta' es una palabra compuesta por una casa y un jardín.