lunes, octubre 13

Ausencia y sobrecarga

Llegan currículums al mail del Laboratorio. Abro uno de una chica que se postula para técnica extraccionista pero recién se recibió del secundario. Busco atenta, en ningun lugar hay un solo indicio de que sepa al menos sacar sangre. Esta bien, no digo un título. Algo: asistente en una salita barrial, adicta a alguna serie que involucre masacres y venas expuestas, falopera.
Pero nada. Al final en experiencia laboral pone que en el colegio vendió rifas y administró un kiosko saludable. Tiene que ser una joda. Cuando una compañera lo menciona y destaca lo del kiosko me río con ella pero en verdad quiero llorar contra mi antebrazo.
Esto es un quilombo. La desmesura es un concepto que como sociedad hicimos carne. ¿Se supone que mi información valuable de antemano reside en un par de hojas A4? Cada vez que lo mando pienso: cualquiera. Un amigo me dijo cuando modificaba uno que el currículum es la instancia por excelencia además de los continentes ficcionales como el teatro, el cine, la literatura y los telos para permitirse mentir sin culpa; que la sociedad lo permite. Que la sociedad permite qué. Mentir, querida, mentir.


4 comentarios:

  1. Por suerte para ella, mentir no es una habilidad con la que se nazca, seguro en los próximos currículums va a ir sumando experiencia.

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  2. Lo del kioskito lo sentí como el tiro de gracia, Agustín. Fue duro, pero lo vamos a superar.
    Y Hugh, me entristece pensar eso, pero más me entristece trabajar donde trabajo por lo cual si me apurás te digo que salió ganando y todo. Va un beso de paz interior

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    Respuestas
    1. Siempre se está a tiempo de cambiar el rumbo, que no se le olvide.

      Va un abrazo fuerte.

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'Casa-quinta' es una palabra compuesta por una casa y un jardín.