domingo, julio 27

Angelus

Quién me iba a decir que el futuro era esto.

Ver la lluvia a través de letras invertidas,
un paredón con manchas que parecen prohombres,
el techo de los ómnibus brillantes como peces
y esa melancolía que impregnan las bocinas.

Acá no hay cielo,
acá no hay horizonte.

Hay una mesa grande para todos los brazos
y una silla que gira cuando quiero escaparme.
Otro día se acaba y el destino era esto.

Es raro que uno tenga tiempo de verse triste:
siempre suena una orden, un teléfono, un timbre,
y, claro, esta prohibido llorar sobre los libros
porque no queda bien que la tinta se corra.

                                                                  -Mario Benedetti-

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'Casa-quinta' es una palabra compuesta por una casa y un jardín.